Una receta espiritual -
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DIA 3
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Me familiarizo...
1. Conversando con alguien.
2. Oyendo lo que esa persona
tiene para decirme.
3. Andando, trabajando o haciendo
cosas juntos.
Dios nos
dio esos mismos caminos por los cuales entramos en una relación personal con
él. Solo voy a familiarizarme con él aprendiendo quién es él (oración) y oyendo
lo que él tiene para decir (estudiando su Palabra); entonces, haremos las cosas
juntos (el testimonio cristiano).
A pesar
de que la esencia de la vida cristiana es la familiaridad o relación diaria con
Jesús, frecuentemente no creemos que eso sea tan fácil. Satanás intenta
llevarnos a operar nuestra justicia y nuestra fe, y después de haber empleado
nuestro tiempo en combatir contra el enemigo, no tenemos ningún tiempo de sobra
para familiarizarnos con Jesús. Sabemos que toda la armadura de Dios es
necesaria para ser victoriosos (Efe. 6:11-17), sin embargo no percibimos que
usar la armadura es realmente vestirnos de Cristo Jesús. (Rom. 13:14).
Por
lo tanto, continuamos nuestra experiencia y nuestra vida cristiana sabiendo lo
que significa ponernos de rodillas cada día ante la Palabra de Dios abierta. No
existe ninguna otra manera de conocer a Dios, excepto a través de una vida de
comunión particular y personal.
Ahora,
no pido ninguna disculpa por escribir específicamente sobre esto. La ausencia
de una vida de comunión significativa en el andar de muchos profesos cristianos
es muy señalada. He conocido ministros que se desanimaron porque los miembros
de sus iglesias se toparon cara a cara con verdaderos problemas y, habiendo
corrido hacia el predicador en procura de ayuda, admitieron que no empleaban
ningún tiempo en estudiar los evangelios ni separaban una parte del día para
estar a solas con Jesús.
Seas
tú quien seas, mi pregunta hoy es esta: "¿Sabes lo que significa tener
diariamente un tiempo de meditación personal y significativo con Dios?"
Es
posible que una persona legalista piense que está pasando un tiempo con Jesús y
familiarizándose con él, cuando en realidad está buscando información para
debatir, discutir o argumentar. Tal vez pase una hora contemplando pasajes que
muestran las fallas y las deficiencias de las creencias y las prácticas de
otras personas, pero eso no constituye una vida de devoción personal
significativa, pues mi enfoque no está en Dios.
¿Qué
significa una vida de devoción? Es un tiempo especial en el que yo busco
familiarizarme con Dios. Jamás encontré un método mejor de aproximación que
pasar una hora cada día contemplando la vida y las enseñanzas de Cristo según
están registradas en los evangelios.
"Oh",
puede objetar alguien, "pero ¿qué decir del resto de la Biblia? ¿Qué decir
de las doctrinas de la iglesia?"
Escucha,
amigo. Existen solo dos tipos de información en la Biblia: una es para la
instrucción; la otra es para inspiración. Si buscamos a Dios, él nos guiará a
las partes instructivas de la Biblia, pero ellas no son un sustituto para los
pasajes que nos ayudan a conocer a Jesús como un amigo personal.
Un tiempo a solas cada día con Dios
Ese
tiempo a solas con él es algo más que un texto diario que leemos al salir de
casa, teniendo una mano en la manija de la puerta. Es la lectura de su Palabra
teniendo en vista la comunicación. Leo acerca de su encuentro con personas que
no eran diferentes de ti y de mí. Entonces, oro al respecto de lo que leí,
colocándome en la descripción. Soy el leproso que fue curado; soy el ciego cuya
visión fue restaurada. Y, a medida que personalizo lo que leo, aprendo a
conocerlo.
El
culto familiar y en la iglesia son maravillosos; ambos pueden ser
significativos. Pero, solamente serán una bendición si cada uno de nosotros
tiene una conexión personal con Dios. Y Dios prefiere que busquemos su poder
por la mañana, para pasar todo el día en su presencia, en lugar de que pidamos
perdón al final de él por haberlo ignorado.
Ahora,
algunos hacen objeciones a esta receta porque la hallan inconveniente. Dicen:
- Oh, yo
simplemente me comunico con Dios a lo largo de todo el día. Puedo orar en el
trabajo. Me mantengo en contacto con Dios el día entero.
- Sí,
pero, ¿separas o eliges algún momento del día para comunicarte con él en forma
especial y personal?
- No, yo
no necesito hacer eso. Sí, creo que es
maravilloso mantenernos en contacto con Dios durante todo el día. De hecho, ése
es el propósito del tiempo separado solo para él. No lo acorralamos en un
pequeño callejón durante una hora, pero hacemos el contacto que nos mantendrá
en sintonía con él a lo largo de todo el día. Sin embargo, descubrí que
generalmente cuando alguien dice: "Yo me mantengo en contacto con él todo
el día, pero no tengo un tiempo especial a solas con Dios", está realmente
diciendo algo relacionado con la superficialidad de su experiencia, porque
Jesús dijo que no puedes tener vida espiritual a menos que tomes un tiempo
especial del día para obtener el alimento espiritual.
Sería
ridículo que le dijera al médico: "No necesito comer. No preciso tres
comidas al día porque descubrí que puedo ser nutrido naturalmente a lo largo
del día".
Esto
no tiene sentido en el reino físico, porque la nutrición y la reposición, que
son continuas en el cuerpo humano, ocurren como resultado de tener horas
especiales para las comidas. Es igualmente insensato decir en la vida
cristiana: "Bueno, yo no tengo que emplear tiempo con él. Solamente me
mantengo naturalmente en contacto durante el transcurso del día".
De
hecho, me gustaría defender el punto de vista de que, en lo que concierne a la
vida cristiana más profunda, no te mantienes realmente cerca de Dios a lo largo
del día a menos que tengas un tiempo específico para pasar a solas con él.
Bien,
dirá alguien: "Yo no tengo suficiente tiempo para eso". Amigo,
escucha lo siguiente: Si no tienes tiempo para orar y buscar a Dios, entonces
no tienes tiempo para vivir, porque Dios no puede enseñarte nada a menos que
pases un tiempo con él. Te garantizo que si pasas cada día un tiempo a solas
con Dios, serás mucho más eficiente en todo lo que hagas.
Jamás
olvidaré la experiencia por medio de la cual descubrí esto por mí mismo. Había
empezado a percibir la importancia de pasar cada día un tiempo a solas con
Dios. Yo era uno de aquellos que se encargaban de inspeccionar las carpas de
los jóvenes en un campamento. Tuvimos programas el día entero y, llegada la
noche, tuvimos una reunión con el equipo de auxiliares. En esa reunión
discutimos los planes y los desafíos para los eventos del día siguiente. Cuando
terminamos, eran las once de la noche. Debido al trabajo que tenía que realizar
antes de que comenzaran las reuniones matinales, descubrí que tenía que
levantarme a las 4:30 de la madrugada para poder dedicar un tiempo a solas con
Dios.
Así
que, pedí a Dios que si quería que yo pasase un tiempo con él, me despertara a
las 4:30. Abandoné mi despertador y me fui a dormir. Súbitamente me desperté
con un sobresalto. ¡Miré el reloj, y el segundo puntero acababa de pasar
rápidamente por las 4:30! Claro, los psiquiatras dirían que programé y manejé
mi mente para conseguir despertarme, pero tengo mis dudas con relación a eso. Si
estudias la vida de Cristo, descubrirás que Dios lo despertaba cada mañana, con
el propósito de disponerlo para el nuevo día (Isa. 50:4).
Descubrí
que, si tengo que utilizar parte de mi sueño para pasar un tiempo a solas con
Dios, él me dará dos horas de fuerza por cada hora perdida de mi reposo. Isaías
40:28 al 31 menciona que Dios da fuerzas al cansado.
La
receta espiritual de pasar un tiempo a solas con el Señor, al inicio de cada
día, puede parecer mística e irreal. Muchos de nosotros estamos tan encerrados
dentro de nosotros mismos, midiendo el cristianismo por el comportamiento -por
la forma exterior de las prohibiciones y los permisos, de los "haz esto y
no hagas aquello"-, que hallamos difícil alterar la relación.
Con
frecuencia iniciamos con total fe y dependencia de Cristo, pero después de
algún tiempo imaginamos que podemos vivir una vida virtuosa sin él. Y las
acciones exteriores son más claramente comprendidas. No existe duda en relación
esto. Cuando una persona que vive preocupada por este tipo de acciones, intenta
cambiar de comportamiento hacia la relación de comunión, espera que
inmediatamente suceda algo como resultado de ese tiempo a solas con Cristo.
Cuando la victoria instantánea no ocurre, interrumpe su comunión por una
semana, y después intenta nuevamente. A esto se le llama religión intermitente,
del "un día si, un día no". Entonces, dice: ¡Tu receta espiritual no
funciona!.
¡Claro
que no! Puedes tener una religión suficientemente capaz de convertirte en
miserable, pero incapaz de salvarte. Lucas 9:23 nos dice que, para ser viva y
significativa, la experiencia personal con Cristo tiene que ser diaria.
Dios
quiere que nos relacionemos con él y practiquemos lo que es correcto como
resultado de tener su poder en nuestro interior. Así, todas las frases
intangibles que se utilizan para describir la experiencia cristiana, se vuelven
palpables y reales por medio de nuestra vida de devoción diaria y personal con
Cristo.
Posiblemente
alguien separe cada día ese tiempo a solas con Dios como si fuese un deber
exigido para entrar en el cielo. Simplemente porque una persona come y respira
no significa que será saludable, pero no hay ningún otro medio por el cual ella
pueda aprender a conocer personalmente a Dios, a no ser a través de esa
experiencia diaria.
Me
gustaría sugerirte que, independientemente de lo que sientas, mañana por la
mañana inicies esa experiencia que familiarizarte con Cristo. Si tomas la
Biblia, y lees sobre la vida y el carácter de Cristo, percibiendo la necesidad
de su presencia en tu vida, y si continúas buscándolo sin importar lo que
suceda, cambiarás gradualmente y empezarás a aguardar ansiosamente esos
momentos de calma a solas con Dios. He visto suceder eso en mi propia vida y en
la vida de otras personas.
Si
diariamente buscas mantener una comunión con Cristo, permitiéndole habitar y
obrar en ti, descubrirás la siguiente realidad:
"No
hay nada al parecer tan débil, y no obstante tan invencible, como el alma que
siente su insignificancia y confía por completo en los méritos del Salvador.
Mediante la oración, el estudio de su Palabra y el creer que su presencia mora
en el corazón, el más débil ser humano puede vincularse con el Cristo vivo,
quien lo tendrá de la mano y nunca lo soltará" (El ministerio de
curación, pp. 136, 137).
"Una
receta espiritual" 1 y 2 fueron extraídos del capítulo 5 del libro
"Cómo hacer real el cristianismo", del pastor Morris Venden.
Durante
la jornada, intenta escribir el programa diario de Dios para tu vida. Puedes
anotar lo que Dios espera de ti, puedes anotar el nombre de las personas por
las que estás orando y puedes colocar cuál es el mensaje que Dios te dio en la
jornada de hoy. Tendrás la oportunidad de hacer eso diariamente, y percibirás
cuán importante es sentir y escribir el programa de Dios para tu día.
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