2 ago 2013

Receta Espiritual - 2

Una receta espiritual - 2
DIA 3
Me familiarizo...
1. Conversando con alguien.
2. Oyendo lo que esa persona tiene para decirme.
3. Andando, trabajando o haciendo cosas juntos.

Dios nos dio esos mismos caminos por los cuales entramos en una relación personal con él. Solo voy a familiarizarme con él aprendiendo quién es él (oración) y oyendo lo que él tiene para decir (estudiando su Palabra); entonces, haremos las cosas juntos (el testimonio cristiano).
A pesar de que la esencia de la vida cristiana es la familiaridad o relación diaria con Jesús, frecuentemente no creemos que eso sea tan fácil. Satanás intenta llevarnos a operar nuestra justicia y nuestra fe, y después de haber empleado nuestro tiempo en combatir contra el enemigo, no tenemos ningún tiempo de sobra para familiarizarnos con Jesús. Sabemos que toda la armadura de Dios es necesaria para ser victoriosos (Efe. 6:11-17), sin embargo no percibimos que usar la armadura es realmente vestirnos de Cristo Jesús. (Rom. 13:14).

Por lo tanto, continuamos nuestra experiencia y nuestra vida cristiana sabiendo lo que significa ponernos de rodillas cada día ante la Palabra de Dios abierta. No existe ninguna otra manera de conocer a Dios, excepto a través de una vida de comunión particular y personal.
Ahora, no pido ninguna disculpa por escribir específicamente sobre esto. La ausencia de una vida de comunión significativa en el andar de muchos profesos cristianos es muy señalada. He conocido ministros que se desanimaron porque los miembros de sus iglesias se toparon cara a cara con verdaderos problemas y, habiendo corrido hacia el predicador en procura de ayuda, admitieron que no empleaban ningún tiempo en estudiar los evangelios ni separaban una parte del día para estar a solas con Jesús.
Seas tú quien seas, mi pregunta hoy es esta: "¿Sabes lo que significa tener diariamente un tiempo de meditación personal y significativo con Dios?"
Es posible que una persona legalista piense que está pasando un tiempo con Jesús y familiarizándose con él, cuando en realidad está buscando información para debatir, discutir o argumentar. Tal vez pase una hora contemplando pasajes que muestran las fallas y las deficiencias de las creencias y las prácticas de otras personas, pero eso no constituye una vida de devoción personal significativa, pues mi enfoque no está en Dios.
¿Qué significa una vida de devoción? Es un tiempo especial en el que yo busco familiarizarme con Dios. Jamás encontré un método mejor de aproximación que pasar una hora cada día contemplando la vida y las enseñanzas de Cristo según están registradas en los evangelios.
"Oh", puede objetar alguien, "pero ¿qué decir del resto de la Biblia? ¿Qué decir de las doctrinas de la iglesia?"
Escucha, amigo. Existen solo dos tipos de información en la Biblia: una es para la instrucción; la otra es para inspiración. Si buscamos a Dios, él nos guiará a las partes instructivas de la Biblia, pero ellas no son un sustituto para los pasajes que nos ayudan a conocer a Jesús como un amigo personal.

Un tiempo a solas cada día con Dios
Ese tiempo a solas con él es algo más que un texto diario que leemos al salir de casa, teniendo una mano en la manija de la puerta. Es la lectura de su Palabra teniendo en vista la comunicación. Leo acerca de su encuentro con personas que no eran diferentes de ti y de mí. Entonces, oro al respecto de lo que leí, colocándome en la descripción. Soy el leproso que fue curado; soy el ciego cuya visión fue restaurada. Y, a medida que personalizo lo que leo, aprendo a conocerlo.
El culto familiar y en la iglesia son maravillosos; ambos pueden ser significativos. Pero, solamente serán una bendición si cada uno de nosotros tiene una conexión personal con Dios. Y Dios prefiere que busquemos su poder por la mañana, para pasar todo el día en su presencia, en lugar de que pidamos perdón al final de él por haberlo ignorado.
Ahora, algunos hacen objeciones a esta receta porque la hallan inconveniente. Dicen:
- Oh, yo simplemente me comunico con Dios a lo largo de todo el día. Puedo orar en el trabajo. Me mantengo en contacto con Dios el día entero.
- Sí, pero, ¿separas o eliges algún momento del día para comunicarte con él en forma especial y personal?
- No, yo no necesito hacer eso. Sí, creo que es maravilloso mantenernos en contacto con Dios durante todo el día. De hecho, ése es el propósito del tiempo separado solo para él. No lo acorralamos en un pequeño callejón durante una hora, pero hacemos el contacto que nos mantendrá en sintonía con él a lo largo de todo el día. Sin embargo, descubrí que generalmente cuando alguien dice: "Yo me mantengo en contacto con él todo el día, pero no tengo un tiempo especial a solas con Dios", está realmente diciendo algo relacionado con la superficialidad de su experiencia, porque Jesús dijo que no puedes tener vida espiritual a menos que tomes un tiempo especial del día para obtener el alimento espiritual.
Sería ridículo que le dijera al médico: "No necesito comer. No preciso tres comidas al día porque descubrí que puedo ser nutrido naturalmente a lo largo del día".
Esto no tiene sentido en el reino físico, porque la nutrición y la reposición, que son continuas en el cuerpo humano, ocurren como resultado de tener horas especiales para las comidas. Es igualmente insensato decir en la vida cristiana: "Bueno, yo no tengo que emplear tiempo con él. Solamente me mantengo naturalmente en contacto durante el transcurso del día".
De hecho, me gustaría defender el punto de vista de que, en lo que concierne a la vida cristiana más profunda, no te mantienes realmente cerca de Dios a lo largo del día a menos que tengas un tiempo específico para pasar a solas con él.
Bien, dirá alguien: "Yo no tengo suficiente tiempo para eso". Amigo, escucha lo siguiente: Si no tienes tiempo para orar y buscar a Dios, entonces no tienes tiempo para vivir, porque Dios no puede enseñarte nada a menos que pases un tiempo con él. Te garantizo que si pasas cada día un tiempo a solas con Dios, serás mucho más eficiente en todo lo que hagas.
Jamás olvidaré la experiencia por medio de la cual descubrí esto por mí mismo. Había empezado a percibir la importancia de pasar cada día un tiempo a solas con Dios. Yo era uno de aquellos que se encargaban de inspeccionar las carpas de los jóvenes en un campamento. Tuvimos programas el día entero y, llegada la noche, tuvimos una reunión con el equipo de auxiliares. En esa reunión discutimos los planes y los desafíos para los eventos del día siguiente. Cuando terminamos, eran las once de la noche. Debido al trabajo que tenía que realizar antes de que comenzaran las reuniones matinales, descubrí que tenía que levantarme a las 4:30 de la madrugada para poder dedicar un tiempo a solas con Dios.
Así que, pedí a Dios que si quería que yo pasase un tiempo con él, me despertara a las 4:30. Abandoné mi despertador y me fui a dormir. Súbitamente me desperté con un sobresalto. ¡Miré el reloj, y el segundo puntero acababa de pasar rápidamente por las 4:30! Claro, los psiquiatras dirían que programé y manejé mi mente para conseguir despertarme, pero tengo mis dudas con relación a eso. Si estudias la vida de Cristo, descubrirás que Dios lo despertaba cada mañana, con el propósito de disponerlo para el nuevo día (Isa. 50:4).
Descubrí que, si tengo que utilizar parte de mi sueño para pasar un tiempo a solas con Dios, él me dará dos horas de fuerza por cada hora perdida de mi reposo. Isaías 40:28 al 31 menciona que Dios da fuerzas al cansado.
La receta espiritual de pasar un tiempo a solas con el Señor, al inicio de cada día, puede parecer mística e irreal. Muchos de nosotros estamos tan encerrados dentro de nosotros mismos, midiendo el cristianismo por el comportamiento -por la forma exterior de las prohibiciones y los permisos, de los "haz esto y no hagas aquello"-, que hallamos difícil alterar la relación.
Con frecuencia iniciamos con total fe y dependencia de Cristo, pero después de algún tiempo imaginamos que podemos vivir una vida virtuosa sin él. Y las acciones exteriores son más claramente comprendidas. No existe duda en relación esto. Cuando una persona que vive preocupada por este tipo de acciones, intenta cambiar de comportamiento hacia la relación de comunión, espera que inmediatamente suceda algo como resultado de ese tiempo a solas con Cristo. Cuando la victoria instantánea no ocurre, interrumpe su comunión por una semana, y después intenta nuevamente. A esto se le llama religión intermitente, del "un día si, un día no". Entonces, dice: ¡Tu receta espiritual no funciona!.
¡Claro que no! Puedes tener una religión suficientemente capaz de convertirte en miserable, pero incapaz de salvarte. Lucas 9:23 nos dice que, para ser viva y significativa, la experiencia personal con Cristo tiene que ser diaria.
Dios quiere que nos relacionemos con él y practiquemos lo que es correcto como resultado de tener su poder en nuestro interior. Así, todas las frases intangibles que se utilizan para describir la experiencia cristiana, se vuelven palpables y reales por medio de nuestra vida de devoción diaria y personal con Cristo.
Posiblemente alguien separe cada día ese tiempo a solas con Dios como si fuese un deber exigido para entrar en el cielo. Simplemente porque una persona come y respira no significa que será saludable, pero no hay ningún otro medio por el cual ella pueda aprender a conocer personalmente a Dios, a no ser a través de esa experiencia diaria.
Me gustaría sugerirte que, independientemente de lo que sientas, mañana por la mañana inicies esa experiencia que familiarizarte con Cristo. Si tomas la Biblia, y lees sobre la vida y el carácter de Cristo, percibiendo la necesidad de su presencia en tu vida, y si continúas buscándolo sin importar lo que suceda, cambiarás gradualmente y empezarás a aguardar ansiosamente esos momentos de calma a solas con Dios. He visto suceder eso en mi propia vida y en la vida de otras personas.
Si diariamente buscas mantener una comunión con Cristo, permitiéndole habitar y obrar en ti, descubrirás la siguiente realidad:
"No hay nada al parecer tan débil, y no obstante tan invencible, como el alma que siente su insignificancia y confía por completo en los méritos del Salvador. Mediante la oración, el estudio de su Palabra y el creer que su presencia mora en el corazón, el más débil ser humano puede vincularse con el Cristo vivo, quien lo tendrá de la mano y nunca lo soltará" (El ministerio de curación, pp. 136, 137).

"Una receta espiritual" 1 y 2 fueron extraídos del capítulo 5 del libro "Cómo hacer real el cristianismo", del pastor Morris Venden.
Durante la jornada, intenta escribir el programa diario de Dios para tu vida. Puedes anotar lo que Dios espera de ti, puedes anotar el nombre de las personas por las que estás orando y puedes colocar cuál es el mensaje que Dios te dio en la jornada de hoy. Tendrás la oportunidad de hacer eso diariamente, y percibirás cuán importante es sentir y escribir el programa de Dios para tu día.




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